Apadis / Historia de Apadis
De 295 nombres en una libreta a una red completa
Un censo hecho a pie, casa por casa
Al final de los años sesenta, el Alto Vinalopó no disponía de ningún recurso para atender a las personas con discapacidad intelectual. Estaban en sus casas, sin escuela, sin apoyos y sin que nadie supiera cuántas eran.
Por eso la primera tarea no fue abrir un centro: fue elaborar un censo que permitiera conocer la dimensión real del colectivo. El resultado fueron 295 personas con necesidades de atención. Un pequeño grupo de padres y madres, «con más ilusión que medios», empezó desde ahí.
Cinco décadas, paso a paso
Cada hito llegó porque alguien decidió que hacía falta. Muchos se pagaron con rifas, libros y avales personales.
Todo empieza con una pregunta incómoda
El desamparo de las familias lleva a un grupo de padres y madres de Villena a buscar soluciones donde no había ninguna. Elaboran el primer censo comarcal: 295 personas con necesidades de atención.
Se constituye la asociación
El 30 de abril se constituye formalmente la entidad, con carácter benéfico y social. El 6 de mayo el Gobierno Civil de Alicante aprueba sus estatutos, registrados con el número 185.
La primera aula y el reconocimiento público
A principios de año se escolariza a 16 niños y niñas en un local cedido por la parroquia de San Francisco de Asís, con docentes voluntarios. En junio, el Ministerio de la Gobernación declara la asociación de Utilidad Pública.
El primer profesional contratado
La campaña de concienciación culmina con la conferencia de Mercedes Garbó de Figueras, «la mamá del millón», en Villena. La respuesta ciudadana multiplica los socios y permite contratar en mayo al primer profesional.
Sede propia en el centro de la ciudad
El 13 de junio se inaugura la sede de la calle Luciano López Ferrer, 13, con 390 m². Allí arranca el Centro de Educación Especial, con dos aulas autorizadas en marzo de 1977. Tras seis años en la periferia, ocupar el centro fue «conquistar un territorio en el paisaje social».
Nace el Centro Ocupacional
Los primeros alumnos llegan al final de la etapa escolar y hace falta una respuesta para la vida adulta. El nuevo centro se registra el 31 de mayo y recibe el visto bueno en septiembre.
El complejo para mayores de 18 años
El 20 de marzo arrancan las gestiones para construir residencia, taller ocupacional, pretalleres y piscina climatizada de rehabilitación en un mismo recinto: la respuesta a qué pasa después del colegio.
Estimulación Precoz: cuanto antes, mejor
Se crea el servicio hoy conocido como Atención Temprana, uno de los pioneros de la Comunidad Valenciana en atender a niñas y niños de 0 a 6 años con dificultades en su desarrollo.
Las casas en garantía
El Fondo Nacional de Asistencia Social cubre el 75 % de la obra. Para el resto, directivos y profesionales hipotecaron sus propias viviendas. La deuda se canceló con un libro sobre Ruperto Chapí, los cuadros donados por el pintor Gasparetto y cientos de donativos.
Las Tiesas y la piscina
En febrero se inauguran las instalaciones de la carretera de la Mina y el taller ocupacional se traslada allí en mayo. Se planifica la apertura de la piscina climatizada, con un club deportivo que llegaría a superar los 1.500 socios y a autofinanciarla.
Concierto educativo y residencia
Se firma el concierto pleno con la Consellería de Educación y se homologa el Gabinete Psicopedagógico Escolar. Ese mismo año entra en funcionamiento la Residencia de Adultos, con 30 plazas para personas de 18 a 68 años.
El CAMP abre sus puertas
Tras el censo de personas con discapacidad profunda y la cesión de 11.350 m² donados por una familia villenense, se inaugura en octubre el Centro de Atención a Minusválidos Psíquicos. Atiende a 52 personas.
Las primeras viviendas tuteladas
En 1994 y 1996 se ponen en marcha dos viviendas tuteladas, una junto a la residencia y otra en un bloque de pisos del centro. Cuatro residentes en cada una, compartiendo responsabilidades como cualquier vecino.
Un colegio nuevo, pagado entre todos
El 6 de octubre se inauguran las nuevas instalaciones educativas, en terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Villena. Más de 130 millones de pesetas, cubiertos con ayudas públicas y recursos propios de la asociación.
Una red completa
Treinta y un años después del primer censo, la asociación atiende a 222 personas con 97 profesionales, desde la atención temprana hasta la residencia. «Aquel sueño utópico de un grupo de madres y padres es hoy una realidad tangible.»
Aquella incomprensión y aquel olvido se han vuelto normalización y solidaridad.
Lluís Ferri Silvestre · Reseña histórica de APADIS, 2001
Cómo se pagó todo esto
Los cuadros de Gasparetto
El pintor brasileño visitó Villena y donó una serie de obras para la causa.
Un libro sobre Ruperto Chapí
Escrito por un miembro de la asociación. Lo que se recaudó con su venta, en pesetas.
Galas de Paco Arévalo
El humorista organiza cada año una gala con artistas que actúan desinteresadamente.